PROBLEMÁTICA LABORAL E IMPLICACIONES EN LOS EGRESADOS UNIVERSITARIOS

LA TRISTE REALIDAD DE LOS EGRESADOS UNIVERSITARIOS

Por JOSÉ MANUEL ROJAS CALDERÓN

Las organizaciones burocráticas, o de cualquier tipo hacen uso del conocimiento que surge de la experiencia en el servicio, de la formación profesional y tienen a su disposición una copia de material documental que les es propio. El sector productivo encuentra en las experiencias de articulación con la academia, en el Fomento a la Competitividad, y en la relación estrecha con, la percepción de los profesionales sobre las competencias laborales generales de los empleados recién graduados de educación superior.

Un país como el nuestro que se nutre en su mayoría en las redes sociales, con sus falsas noticias incluidas, aparte de unas condiciones clientelistas que se reflejan en el desempeño del sector público o en unas condiciones de baja productividad de sus trabajadores va a llegar a unas condiciones insostenibles en lo económico y en lo social producto del descuido total del Estado en el diseño de políticas públicas que propendan por fomentar el empleo, especialmente de profesionales en distintas áreas, que ven frustrados sus esfuerzos en los procesos formativos y que en esta época preelectoral deberían estar enunciándose como solución dentro de la problemática de los colombianos, a cambio de esa lucha intestina que se observa en los medios de comunicación.

Una realidad que se observa es que el perfil académico y las condiciones de empleabilidad de los graduados aspirantes a un cargo, se complementa con un conjunto de entrevistas aplicadas por las empresas de diferentes sectores productivos y diversas regiones del país, a través de las cuales se recoge la percepción de los empleadores en cuanto a las características, cualidades y desempeño de la oferta del capital humano que se gradúa de cada área de conocimiento, en los sectores priorizados por la Política de Ciencia y Tecnología con los Núcleos Básicos de Conocimiento que estén orientados a dar cuenta  de la oferta de graduados en Colombia, y ofrecer una perspectiva de la relación de este recurso humano con los sectores productivos estratégicos para el país.

Los programas a simple vista deberían enfocarse en los referentes teóricos para comprender el ámbito empresarial e industrial y Administrativo y el conocimiento de temas monetarios y fiscales, los cuales son la base para la formulación de políticas económicas, sociales, comerciales, cambiarias y demás que conduzcan a la regulación de los sectores productivos y financieros. Así mismo, deben enfocarse hacia los ejecutores de estas políticas que se hacen a través de las diferentes ramas de la ingeniería en lo que tiene que ver con la infraestructura o en lo social, conjuntamente con la educación, a medicina, etc. No obstante, el país se centra en el derecho como si con solo normas se fomentara la productividad  

El perfil académico es la caracterización de la cantidad de graduados de la educación superior según diferentes variables académicas: “áreas del conocimiento, núcleos básicos de conocimiento, nivel de formación, género, metodología de formación, sector de la institución y zona geográfica, que se han mostrado una mayor participación en el número total de graduados”.

Las empresas toman la decisión de contratar recién graduados, principalmente, porque se necesita llenar una vacante o por la creación de nuevos cargos en la empresa porque prefieren entrenarlos desde que se gradúan.  Otras que no han contratado recién graduados afirman que sus actividades requieren que se disponga de dos o más años de experiencia en las actividades específica

El creciente desempleo entre los jóvenes menores de 25 años se está convirtiendo en una de las mayores tragedias de la historia reciente del planeta. El daño a largo plazo es demoledor. Algo muy grave está pasando con la economía mundial. “No se entiende cómo puede haber más de 300 millones de jóvenes sin trabajo en todo el mundo, un número equivalente al de la población de Estados Unidos. De ellos, unos 75 millones buscan empleo, mientras 262 millones aparecen como económicamente inactivos, según el Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo”. La desocupación no distingue raza, estatus, ni nivel de desarrollo. Los menores de 25 años no están encontrando trabajo aquí, ni en Europa, Estados Unidos, Medio Oriente, África ni el sudeste asiático. Las tasas de desempleo juvenil, está en algunos países en el 77% y en otros supera el 85% en el caso de los jóvenes con título universitario.


Dos razones están empeorando el problema. Una, la crisis económica europea y la inestabilidad financiera global post pandemia ha disparado el desempleo juvenil en 30% teniendo como referencia la primera década de este siglo en los países desarrollados, siendo más graves en los países cuya población crece más rápido en donde también existe las mayores distorsiones en sus mercados laborales. El problema tiene repercusiones a todo nivel. Millones de jóvenes furiosos y sin trabajo se están volcando a las calles para protestar por lo que consideran una enorme injusticia e inequidad. Violencia y crimen se han apoderado no solo del Medio Oriente y el Norte del África, sino de las naciones más ricas y civilizadas del planeta como Italia, Portugal, Grecia y España. Colombia como se sabe no ha sido ajena a ello.


El daño es enorme. Los estudios demuestran que el impacto a largo plazo de una juventud sin trabajo es demoledor. No solo es un daño mortal a la autoestima, sino a la capacidad de generar valor a lo largo de la vida. Un estudio demostró que las personas que perdieron su trabajo durante las crisis, o salieron para siempre del mercado laboral, o volvieron solo en calidad de informales, con la problemática de seguridad social que ello implica. Hay investigaciones que señalan que los jóvenes vinculados a la fuerza laboral durante periodos de recesión tuvieron desempeños sistemáticamente bajos como adultos, según la revista The Economist.

Se dice que la raíz del problema del desempleo juvenil está en la rigidez de los mercados laborales, en los salarios mínimos altos, en las reglas de despido estrictas, impuestos onerosos al trabajo y en una serie de industrias que condenan toda una generación al desempleo con lo cual se pretende ocultar los daños ocasionados en muchos países en vía de desarrollo por las políticas de globalización y por las inequidades en materia de tributación que beneficia a ciertos sectores.


También se presenta falta de comunicación entre universidad y sector privado. Son muy pocos los países que, como Alemania, diseñan sus programas educativos basados en las necesidades del empresariado. Un caso excepcional es Corea del Sur, que desde 2010 viene copiando el modelo alemán para la formación de operarios de máquinas y plomeros, con excelentes resultados.

En Colombia, las normas y reglamentos son exhaustivos y buscan cubrir todas las áreas de la organización, prever todas las situaciones posibles y encuadrarlas dentro de un esquema definido, capaz de regular todo lo que ocurra dentro de la organización; y existen personas investidas de autoridad con poder de coacción sobre los subordinados y los medios coercitivos capaces de imponer la disciplina luego se posibilita la estandarización dentro de la organización. Esto hace que las organizaciones se vuelvan exigentes a la hora de escoger los empleados y de por si le den una rigidez tan grande a los empleados que terminan expertos en llenar formatos y no así en producir u obtener resultados.

La burocracia como organización genera acciones univocas de las comunicaciones que utilizan rutinas y formatos para facilitar las comunicaciones y para asegurar su cumplimiento. Sobre esta parte no se tienen adecuados sistemas de información para quienes están en proceso de formación.

La escogencia de las personas en el mérito y en la competencia técnica que implica la necesidad de exámenes, concursos, pruebas y títulos para la admisión y ascenso, no es aplicable en un medio que está más dedicada al manejo político, lo que hace que no necesariamente la formación sea la solución a la problemática laboral. 

El funcionario está orientado hacia el interior de la organización, a sus normas y reglamentos internos, a sus rutinas y procedimientos, al superior jerárquico que evalúa su desempeño. Esa actuación interiorizada hacia la organización lo lleva a crear conflictos con la clientela. Todos los clientes son atendidos de manera estandarizada, de acuerdo con los reglamentos y rutinas, lo cual hace que se irriten ante la poca atención y descortesía dados a sus problemas particulares y personales. El público presiona al funcionario. Esta formación no es impartida por las instituciones superiores.

Sobre esta problemática se debe entonces cimentar una nueva política laboral encaminada hacia los jóvenes desempleados y a algunos otros que producto de la situación planteada, hoy está cesantes, muchos de ellos profesionales o con formación técnica o tecnológica. La experiencia enseña que solo generando riqueza un país progresa y que nunca lo hace con la acumulación de capitales en manos de unos pocos.